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Las dietas milagro: Ni dieta, ni milagro.

No es raro encontrar a muchas personas que hablan acerca de unas dietas que todo lo curan y, además, en un tiempo récord. En cualquier sitio, dos personas se encuentran por la calle y aconsejan sin ningún pudor sobre sus posibles beneficios, ya sea bien una mejora o prevención en patologías, o para “limpiar” el organismo, para no envejecer “nunca” o para bajar peso rápido y de manera casi mágica (esto último está cada vez más en boca de todos).
Pero, ¿qué dice la ciencia acerca de estas famosas y peligrosas dietas milagro?, Como nutricionista “especializado en tal y tal” ya te lo digo yo.

Dieta Alcalina

En el caso de la dieta alcalina, basa la influencia de los alimentos en el pH de nuestro organismo, suponiendo que se refiere al pH de fluidos corporales, sangre y orina.
Por supuesto, lleva todo tipo de apellidos como mejora de la salud cardiovascular, curar enfermedades como el cáncer, si, el cáncer a través de una dieta alcalina, cómo suena, básicamente y explicado de una forma corta y simple, la dieta se basa en que a un pH más alcalino (es decir, más alto o básico) habría una reducción de procesos antiinflamatorios que están relacionados con algunos tipos de enfermedades cardiovasculares y el cáncer (esto último si es cierto).
Hasta aquí bien, bastante razonable, el problema fundamental de esta dieta es que se basa en suposiciones y teorías, que o bien están equivocadas o bien no están comprobadas, es más, no está demostrado que se pueda influir en el pH del organismo a través de la ingesta de determinados alimentos, cuando ingerimos un alimento no pasa directamente a la sangre, sino que es degradado en pequeñas moléculas, y estas pequeñas moléculas las utilizamos para transformarlas en otras más complejas entre otras cosas(esto es un proceso básico de nuestro organismo llamado anabolismo).
Además, el creador de dicha dieta está acusado tanto de practicar medicina sin licencia (juicio en el que admitió su culpabilidad), como también de acoso a un paciente de cáncer que estaba en quimioterapia para que detuviera su tratamiento y lo sustituyera por sus propios productos prescritos por él, no por el médico del paciente.
La conclusión a esto es que es absurdo pensar que basando nuestra dieta en alimentos alcalinos y evitando los ácidos vamos a tener menos predisposición a sufrir estos procesos inflamatorios y enfermedades cardiovasculares y vamos a cambiar el pH de nuestro organismo. Quizá, como algo positivo de esta dieta podríamos quedarnos con que promueve el consumo de alimentos como las verduras, las legumbres y la fruta, y evita los azucares añadidos en los alimentos.

Dieta Dukan

Otra de las dietas más famosas del mundo es la dieta Dukan, esta sí que prescrita por un auténtico nutricionista, (bueno, debería decir ex – nutricionista). Como con la anterior dieta, seguiremos el mismo método analítico, primero vamos a comenzar con lo más básico.

¿En qué se basa está dieta? ¿Qué beneficios tiene?

Dietas milagro

Pues bien, esta famosa dieta milagro es una dieta hiperproteica (a partir de ahora dieta HP), que consta de cuatro fases, dos para perder peso y dos para estabilizarlo (supongamos que se refiere al peso).
Las dos primeras fases se basan en alimentos proteicos como son las carnes, pescados, legumbres, lácteos y determinadas verduras.
Las otras dos restantes son ciertamente parecidas a las primeras fases y sin apenas incluir carbohidratos en la dieta. El complemento fundamental de esta dieta es el salvado de avena, que el mismo autor vende a través de su web.
Ahora bien, hablemos un poco de ciencia, según un estudio publicado en 2017, se comprobó que las dietas HP cada vez más famosas entre la población están siendo el inicio de diferentes patológicas. El objetivo de este estudio fue profundizar como afectaba esta dieta a nuestro organismo (hígado), el resultado fue que las ratas alimentadas con una dieta hiperproteica rica en caseínas (que es una fosfoproteína que encontramos en la leche), hubo un incremento de marcadores séricos y de inflamación hepática (proteína C, trasaminasas y TNF-alfa (factor de necrosis tumoral).
Además, esta dieta incrementó mucho los niveles de mRNA y el nivel de proteína hepática HSP90 que es una proteína que ayuda al plegamiento de otras y participa en la degradación de las mismas.
Y me dirás: “Si… ¿todo esto en qué se traduce? En un incremento importante de riesgo de lesión hepática y renal, alteraciones en el equilibrio ácido-base y en el estrés oxidativo. Siempre teniendo en cuenta que este riesgo se da si esta dieta se alarga en el tiempo.
Por supuesto, este hombre publicó su dieta sin ningún tipo de rigor científico, pese a ser médico, fue expulsado del colegio de médicos en Francia y está recibiendo duras críticas por su falta de rigor y su poca ética laboral con sus pacientes.

Para finalizar este artículo quería decir que este tipo de dietas suelen hacer más mal que bien, como hemos visto y demostrado arriba, además, quizá deberíamos preguntarnos más a menudo como mejorar nuestros hábitos de vida, en vez de estar buscando soluciones mágicas que no acaban arreglando el problema de raíz. Desde mi punto de vista como Dietista-Nutricionista, lo que realmente se debe hacer es educar a la población y enseñarles la manera de llevar una buena alimentación sin sacrificios ni milagros, de manera sana y que perdure en el tiempo, la población no necesita más engaños, pero si establecer una educación alimentaria de calidad.

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