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La guerra del taxi contra la opinión pública

El taxi una vez más sigue en su equivocación, sin percatarse siquiera de lo que realmente está pasando y están provocando con ese comportamiento. La guerra entre ‘obreros’ es el mayor balance para la empresa privada.

Han conseguido ser, bajo la opinión pública, los buenos de esta película. Gracias al nefasto comportamiento que han tenido los taxistas contra los que son compañeros del sector de ‘vehículo con conductor’. Mientras que ellos violentaban contra asalariados y pedían absurdas leyes para este servicio, otros estaban victimizándose de todo lo que provocaba el taxi. Y con razón. Pues el enemigo del taxista no es otro que aquél que dicta las leyes y aquél que no las cumple -las empresas-.

Yo comparto una cosa con el taxi, no hay trabajo para tantos. Pero sí para todos los servicios. Todos tenemos derecho a comer y España, no es un país que se pueda permitir dejar en paro a más de 10.000 personas en todo el territorio de un plumazo. La solución pasa por regular, como los taxistas piden, pero con una pequeña puntualización: la regulación debe ir en ambos bandos.

Un control de licencias en el taxi para unos, la estricta regla del 1/30 para otros. Por empezar a decir algo. Una disminución de horas a las VTC para cumplir con la regulación de jornada 8 horas para unos y un carril exclusivo para todos los servicios de transporte con conductor. Para TODOS.

Esos son algunos ejemplos que se pueden empezar por cambiar, empezando también, por unir fuerzas en la lucha con el conductor del VTC, no contra él.

El cero daño que causa el taxi a las compañías

Para empezar, porque las aplicaciones no tienen en su poder ningún vehículo. Pertenecen al autónomo que ha comprado su licencia y actúa en convenio con la aplicación o la empresa ESPAÑOLA con sede en ESPAÑA que contrata los servicios de chóferes para el manejo de su flota. Por lo tanto el taxi arruina a emprendedores como ellos mismos, que eligen un sector donde invertir y apuestan.

Y digo no contra él, porque por mucho que os enfrentéis a los coches que circulan por las calles con la licencia VTC, no vais a afectarle a quien realmente queréis

En Barcelona, solo han perdido, aquellos que decis defender -solo en ciertas ocasiones, eso sí- y son más de 3.000 personas que se buscan la vida las que se han quedado sin trabajo. Mientras tanto, el crecimiento de estos movimientos se ha disparado a raíz de la empatía de los ciudadanos que han florecido de vuestros actos y las ciudades que apuestan por una diversidad de medios y una competitividad que no va a frenar, y de seguir así, será en detrimento del servicio tradicional, que esperemos que no suceda.

Regulemos todos los servicios, impongamos leyes a todos los sectores por un buen uso de productos en España y hagamos cabida a un futuro con mejor vida y menos paro.

Jay Rivas
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Productor Audiovisual a tiempo parcial y director de Mescénico.
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